El número fijo ya no es “profesional”; es un freno. Cuando tu equipo vende y da soporte desde casa, en ruta o en varias sedes, perder llamadas y contexto cuesta oportunidades. La pregunta real es: ¿tu canal de voz está diseñado para cerrar, o solo para “atender”?
Deja de administrar teléfonos; administra conversaciones.
Omnicanal no es sumar canales: es mantener continuidad. Si el cliente llama hoy y mañana escribe, el equipo necesita el mismo hilo: quién es, qué pidió y qué se prometió. Con Callpicker, el cambio del fijo al móvil se vuelve operativo: extensiones para cada agente, grabaciones para asegurar calidad y un historial que evita repetir preguntas.
Extensiones móviles: orden sin importar dónde trabajes.
Un móvil sin estructura crea caos: nadie sabe a quién cayó la llamada ni quién debe retomar. Las extensiones convierten al equipo remoto en un “solo mostrador”, con reglas claras de enrutamiento y responsabilidad.
Grabaciones e historial: tu CRM empieza en la llamada.
La mayoría de los “malos leads” no lo eran: fue una mala transferencia o una promesa sin registro. Con grabaciones e historial, entrenas mejor, reduces disputas y aceleras el seguimiento.
- Define un flujo: entrada, calificación, seguimiento y escalamiento.
- Asigna extensiones por rol (ventas, soporte, cobranza) y no por persona.
- Revisa grabaciones clave semanalmente para coaching, no para castigo.
- Documenta acuerdos en el historial antes de colgar: siguiente paso y fecha.
Empieza pequeño: migra una línea crítica, mide fricción y ajusta. Si quieres que tu equipo remoto cierre más negocios, dale continuidad, no solo un número. Callpicker te ayuda a pasar del “¿quién atendió?” al “¿qué sigue para ganar?”




